Una reflexión en San Valentín: Ingresar a un cónyuge con demencia en una residencia
Normalmente, cuando hablamos de “ingresar a alguien en una residencia” pensamos en que son los hijos quienes están buscando la solución a un problema que ha surgido y que impide al mayor seguir en su casa. La gran mayoría de residentes son “residentas” y casi todas ellas son viudas o nunca estuvieron casadas. Encontrar a un matrimonio o a una pareja en una residencia es posible, aunque poco probable, pero ¿hay muchos casos en los que es un cónyuge el que decide que, debido al deterioro cognitivo, ha llegado el momento del ingreso de su pareja en una residencia y, siguiendo esa iniciativa, la busca y pacta las condiciones quedándose él o ella en su casa? Leer más

