LAS REUNIONES FAMILIARES

Las reuniones familiares son maravillosas y pueden suponer un gran bienestar para la persona afectada por Alzheimer u otra demencia. La familia es la mayor fuente de felicidad para ellos, su referencia, su protección y muchas veces las relaciones sociales se van empobreciendo hasta limitarse a los vínculos de familia. Sin embargo, a veces nos contáis que en las reuniones familiares la persona enferma se muestra distante, ausente y poco participativa o que a veces con los nietos ya no tienen paciencia o se agotan.
Es posible que la persona se encuentre a gusto aunque no participe pero también existe la posibilidad de que se sienta algo desbordada por la situación. Sus problemas de comprensión hace que no entienda tantas conversaciones cruzadas, con mucho contenido en los mensajes y en los que no tiene tiempo a responder. Si crees que esta puede ser la situación:
– Intenta que las reuniones no sean demasiados numerosas para la persona.
– Hazle partícipe de las conversaciones en determinados momentos adecuando tu lenguaje a su nivel de comprensión y eligiendo también temas que le motiven o sobre los que sepas que va a poder recordar o expresar.
– Dale tiempo a responder pues el tiempo de procesamiento mental para comprender un mensaje y elaborar una respuesta es más lento.
– Procura que no haya mucho ruido de fondo que hará que tenga mayor dificultad para comprender o para afinar su atención.
– Utiliza el lenguaje no verbal para que te pueda entender mejor.
– Podemos ensañar a los niños en función de su edad como tiene que comunicarse con su abuelo/a. Muchos lo hacen maravillosamente bien de forma intuitiva e incluso se ponen a hacer taras con ellos.

Esperamos que te haya podido ayudar

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