La prevención del Alzheimer y de otras demencias sigue siendo un reto para la ciencia aunque, afortunadamente, poco a poco se descubren más datos que arrojan luz a investigaciones más halagüeñas. Uno de los temas que más atención recibe es la relación estilo de vida y Alzhéimer

Prueba de ello es el estudio que se dio a conocer el pasado 29 de julio en la reunión internacional más importante dedicada al avance de la ciencia en el campo de la demencia: la Conferencia Internacional de la Asociación de Alzheimer 2020 (AAIC en sus siglas en inglés).  En esta investigación se relacionan los hábitos de vida saludables con la reducción de probabilidades de padecer demencia en edades más avanzadas. 

En concreto, en julio se mencionaron 8 factores sobre los que sí se podría influir para evitar el desarrollo de Alzheimer o demencia en el futuro y son los siguientes:

  • Mediana edad: hipertensión; obesidad; pérdida de la audición.
  • Vida tardía: depresión; diabetes; falta de actividad física; tabaquismo; escaso contacto social.

En adición, el pasado mes de agosto, la Comisión Lancet sobre la prevención, intervención y cuidado de la demencia presentó un informe actualizado de este estudio en el que se añadían 3 factores más:

  • Lesión cerebral traumática
  • Elevado consumo de alcohol
  • La contaminación del aire

Aunque la investigación no es concluyente y siempre está evolucionando, existe una creciente evidencia científica de que las intervenciones en el estilo de vida, como participar en actividades físicas regulares, mantenerse socialmente comprometido y mantener una buena salud cardíaca pueden reducir el riesgo de deterioro cognitivo. 

Y si bien los tres factores de riesgo adicionales pueden no estar bajo el control de una persona, las recomendaciones de The Lancet sugieren reducir la exposición a la contaminación del aire y al humo de tabaco ajeno, prevenir lesiones en la cabeza y limitar el consumo de alcohol, lo que puede conducir a un mayor riesgo de demencia.

Además de estos estudios científicos, en AFA Las Rozas hemos detectado que el estrés es un denominador común en muchos de los casos de Alzhéimer

Entendemos así que aprender a gestionar el estrés a través de herramientas que potencien nuestra calma y bienestar podrían contribuir a la prevención de enfermedades como el Alzhéimer y otras demencias. 

Lo que aún no sabemos son las recomendaciones exactas sobre qué intervenciones en el estilo de vida y el Alzhéimer o en qué combinación pueden ser las más beneficiosas para nuestra cognición. A medida que continuamos trabajando y alineándonos con investigadores a nivel mundial, esperamos más resultados de estudios que nos permitirán acercarnos a nuestro objetivo final: un mundo sin la enfermedad de Alzheimer y otras demencias.

 

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