ENFERMEDAD DE ALZHEIMER Y OTRAS DEMENCIAS
¿Cómo ayudar cuando estamos cerca?

¿En qué situación se encuentran? Durante muchos años atendiendo en el domicilio para estimular las capacidades cognitivas de personas enfermas de Alzheimer y otras demencias, asisto al aislamiento que se produce en ellos y en sus familias. Van perdiendo sus relaciones sociales y dejando de hacer las actividades que han llenado sus vidas durante largos años. Esto les hace sentirse tristes, solos, aburridos, poco útiles e inseguros. La estimulación es importantísima para que el curso del deterioro sea más lento, pero la que reciben se ve limitada y centrada en la que ofrece la familia o instituciones. La mejor estimulación es poder seguir haciendo lo que hicimos siempre. Llevar una vida lo más cercana a la “normalidad”.
¿Qué podemos hacer por ellos?
– Si es nuestro amigo /a: sigue contando con él /ella. Una llamada, una visita, tomar un café o compartir alguna actividad le sentará muy bien. Demuéstrale tu cariño, cuéntale los momentos que habéis compartido juntos, por qué le aprecias, qué valoras de él/ella (porque a lo mejor lo ha olvidado).Hazle sentirse importante (lo necesita porque su día a día es, en ocasiones, muy frustrante).

– Si es nuestro vecino: Hablar con el/ella sin esforzarnos en que nos recuerde o hacerle preguntas. Una conversación sencilla o amigable será suficiente. Estar alerta si notas que se ha desorientado y llamar a los equipos de urgencias si lo ves necesario. Algunas personas enfermas viven solas hasta que reciben la ayuda que realmente necesitan (tu ayuda en pequeñas cosas puede ser muy positiva). Apoya y lucha si es necesario para que se eliminen las barreras arquitectónicas en tu comunidad de vecinos.

– Si acude a nuestro local (Peluquería, tienda, farmacia…): Trata con naturalidad sus olvidos y ayúdale sin hacerle sentirse frustrado/a a decir lo que necesita, a pagar, a sentirse seguro/a…

– Si acude a hacer alguna actividad a nuestro negocio (academia, gimnasio, polideportivo) o es compañero/a en alguna actividad: Es muy interesante que siga realizando las actividades que siempre ha hecho (clases de pintura, gimnasia, actividades culturales…). En la medida que puedas sigue incluyéndolo/a y que los compañeros sean partícipes… No trates de enseñar cosas nuevas si no de mantener las capacidades que mantiene para que su trabajo sea placentero. No juzgues el resultado sino su esfuerzo y motivación. Adapta las tareas a sus capacidades (mentales y sensoriales) y haz sencillas las instrucciones dadas para adaptarnos a su capacidad de compresión. También necesita relacionarse socialmente, comunicarse con los compañeros y recibir motivación por parte de ellos (sentirse valorado/a dentro del grupo).

Entre todos podemos hacer un entorno más amigable, seguro e inclusivo.
Tania Martínez Borras. Psicóloga AFA Las Rozas

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