Hoy conmemoramos el Día Mundial del Alzheimer, una enfermedad que representa la principal causa de demencia y el 70% de los casos totales. En España se estima que existen 5 millones de personas afectadas por el Alzheimer, de las cuáles 1,2 millones padecen la enfermedad y un 9% tiene menos de 65 años.

Las Asociaciones de Familiares de personas con Alzheimer y otras demencias, (AFA´s) representamos el recurso especializado más importante que existe ahora mismo en España en la búsqueda de mejores cotas de calidad de vida en las personas afectadas: binomio inseparable paciente-cuidador, que deben ser objeto de intervención con igual intensidad.

Además, las asociaciones tenemos como objetivo sensibilizar e informar a la sociedad acerca de la enfermedad.
En este contexto, el 21 de septiembre conmemoramos el Día Mundial del Alzheimer que fue instituido por la Organización Mundial de la Salud en 1994. Se trata de un evento simbólico para impulsar el compromiso social que garantice la toma de conciencia y el reconocimiento de lo que representa la enfermedad y sus consecuencias, para la familia en particular y la sociedad en general.

En definitiva, reivindicamos a través del Día Mundial del Alzheimer, la conciencia necesaria para garantizar un adecuado abordaje integral de esta enfermedad que, además de combatir los efectos socio sanitarios, ponga el foco en la defensa de los derechos de las personas afectadas y su dignidad.

También reivindicamos un mayor compromiso con la ciencia, investigación, tanto biomédica como social y sociosanitaria como único recurso para avanzar en la erradicación de la enfermedad y sus consecuencias.

Como todos los años, la Confederación Española de Alzheimer, (CEAFA) presenta en el Día Mundial del Alzheimer sus reivindicaciones y mensajes que asumimos y damos a conocer las más de 300 asociaciones que formamos parte de la misma.

Este año el lema escogido es «La Dependencia fuera de la Ley». Con ello, queremos poner el foco de nuestras reivindicaciones sobre tres cuestiones específicas:

  1. El concepto de autonomía debería ser objeto de atención para las personas con demencia y por tanto, debería valorarse, reconocerse y otorgarse los beneficios de la Ley de promoción de la autonomía personal y atención a la Dependencia desde el momento mismo del diagnóstico, independientemente de la fase o estado de evolución de la enfermedad.
  2. Igualmente, asociado al diagnóstico, se debería potenciar la valoración de discapacidad de las personas con demencia, otorgándoles los beneficios a los que pudieran tener derecho.
  3. A la hora de desarrollar las sesiones de valoración, en el caso de demencia debería establecerse mecanismos específicos que se centraran en el estudio no sólo del paciente, sino también de su cuidador principal, pues éste se ve en muchas ocasiones inmerso en situaciones que limitan enormemente su autonomía y lo hacen dependiente de la persona a la que cuida. Igual no es tanto cuestión de una valoración para la prestación de recursos, como de un reconocimiento formal de su figura.

 

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